El lugar es ideal si buscas pasar unos días relajados, la casa es muy acogedora y te sientes como en casa. Despertarte y ver a los caballos es una gozada (Namaste, Hidalgo, Chamán y Peluchin) una preciosidad de caballos y las dos cabras (Victoria y lucchino) son una monada y Yolanda les ha dado una segunda vida en su hogar.
Yolanda una anfitriona fantástica, te lo explica todo súper bien, te da recomendaciones y para cualquier duda te comunicas con ella sin ningún problema. Es un lugar que sin dudarlo repetiría y en cuanto pueda me gustaría hacer. Recomendable al 100%. Muchas gracias Yolanda por la estancia, ha sido un placer! 😊